Lucha contra los tóxicos frente a los niños: las consecuencias

By December 7, 2017Divorcio

En 38 años de práctica de leyes, he encontrado muchos ejemplos de conflictos tóxicos entre padres y he presenciado el impacto negativo que tiene en sus hijos. La lucha contra los tóxicos consiste en intercambios verbales degradantes de espíritu mezquino entre los padres a expensas de la salud mental de los demás y el bienestar psicológico de sus hijos. Este tipo de lucha es muy diferente de los argumentos de los adultos que son productivos y dan como resultado una resolución beneficiosa.

Estas son las tres consecuencias más comunes para los hijos de padres que participan en combates tóxicos:

  1. Autoculpa. Muchos niños internalizan las batallas entre sus padres como pertenecientes a ellos mismos. Un niño puede percibir tales peleas como siendo su propia culpa. Enfrentados con estas creencias, los niños pueden volverse ansiosos, retraídos y sentir que tienen que proteger a uno u otro de los padres, particularmente en circunstancias en las que uno de los padres está siendo victimizado por el otro.

  1. Autoestima mutilada. Cuando un padre dice cosas insultantes y abusivas al otro padre, es un ataque indirecto al niño. Tenga en cuenta que el niño es la mitad de cada padre. Llamar a un padre o madre desagradable y denigrante nombres indirectamente les dice a los niños que son bienes dañados.

  1. Relaciones adultas dañadas. Los niños aprenden de sus padres cómo comportarse en su vida adulta. Si un niño es testigo de padres que atacan y se degradan emocionalmente entre sí, ese niño tendrá serios problemas emocionales cuando intenten formar sus propias relaciones interpersonales adultas importantes.

  1. Si eres una víctima de violencia doméstica, busca ayuda. Obtenga asesoramiento, lleve a sus hijos a un entorno seguro, obtenga órdenes de restricción, detenga su comportamiento, busque ayuda profesional, incluidos los servicios de un abogado de experiencia en derecho de familia.

Arlene D. Kock

Author Arlene D. Kock

More posts by Arlene D. Kock

Leave a Reply